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viernes, julio 31, 2009

718. Desnudo en medios tonos

Pero al cabo de unas horas de sueño, la noche del reciente invierno comenzó a cobrar su crédito a la tibieza. Cesado ya el fragor y... también caída la colcha conque al principio creyeron suficiente cubrirse.
Los ojos de Manuel se abrieron al silencio homogéneo que flotaba por encima. Se levantó en busca de algo conque cubrirse. Miró unos instantes sobre aquella penumbrosa cama, el cuadro irrepetible del cuerpo desnudo de Magdalena, que nadaba con sus miembros y sus senos boca arriba entre las sábanas. Esos medios tonos de grises, esas curvas. ¡Cuanta belleza!
Y el silencio.
Le pareció que el silencio era algo así como el tiempo sin la carga de las cosas. Con sus talones en el suelo frío pensó que era como que el tiempo se detenía cuando las cosas lo hacían. Cuando las cosas dormían y dejaban de suceder. Que el tiempo...
Pero qué le importaba a él el tiempo! El piso estaba demasiado frío debajo de sus pies como para detenerse a considerarlo.
Consiguió una frazada y... Le pareció hasta brutal cubrir con ella aquel cuadro con una burda frazada pero...
Acostado y tapado ya, siguió pensando en la imagen y en los medios tonos. ¿Podría él alguna vez dibujar, o pintar algo parecido...?

Entonces a lo lejos comenzaron a ladrar algunos perros...

Pero más allá...
Quién sabe si para adelante o para atras o para dónde...
Había otro mundo que él conocía.
Los otros amigos... Aquella gran aventura...

Pronto fue otro despertar. Esta vez conjunto a los mimosos quejidos de Magda que se había ovillado a us hombros compartiendo la suave tibieza.

Después la preparación del desayuno en la cocina.
El aroma del café traído por los rulos de vapor que se formaban sobre el cono de franela. La manteca Y aquellos tazones de esmalte cuarteado...

El tiempo continuaba. El tiempo antiguo. Aquel en que habían estado a punto de planificar una familia y agrandar la casita para que pudieran por ella corretear los hijos...

Porque al parecer.... Este era el mundo definitivo, en el que habría que asentar cualquier proyecto que se tuviera...

-Me gustaría ponerme de una vez a dibujar.
-¿Historietas...?
-Sí... Tal vez mi historia, esa...

lunes, febrero 25, 2008

480 El Teclado de las Sensaciones

No, no... No lograba terminar de creerse tanta boludez! Estaba atrapado en una extraña maraña de cosas incomprensibles y le venían ahora con esa telefonista sintética! ¿Quién era el que le estaba tomando del pelo ? ¿Dios, el Diablo, o ese par de viejos mal entretenidos de su abuelo y el Germán? Le creerían tan boludo como para tragarse esa historia del señor usuario...? ¿Usuario de qué, si me lo podés explicar rubiesita platinada? Sí, vos misma, la que me acabás de leer el comunicado de la compañía administradora de los puntos. ¿Dónde te has metido...de modo que no estoy sólo... ¿estaré soñando?
-Esoy aquí... y no soy rubia ni platinada. Soy mulata.
-¿Mulata... y como puedo saber si me estás mintiendo...?
-Bueno... bastaría conque nos miráramos a los ojos.
-¿Me estás cargando?
-¿Perdón se cortó también el video?
-Qué video, yo necesito que me devuelvan el cuerpo! Lo exijo.
-También podríamos hacer el amor así en la oscuridad, yo cierro los ojos y quedamos en las mismas condiciones.
-¿Qué decís? No te das cuenta de que no tengo cuerpo, no tengo nada... ni piel para sentir tu contacto?
-Yo me encargo de hacerte sentir, dejame que te muestre...
Enseguida Manuel supo que la supuesta mulata sabía lo que decía porque... aunque resultara inexplicable empezó a sentir. Así como sentía las palabras pensadas por la vocesita, también comenzó a sentir las caricias suaves que algo como una mano espiritual empezaban a hacer sobre el alma del lugar en que antes solía llevar las costillas. Era agradable. Claro que ni comparación con una verdadera caricia, aunque.., aaah, qué hija de puta! Me está tocando todas las teclas donde se junta el placer. Lo sabe de memoria... ahora...sí, lo adivinó otra vez! Esto es increíble! Que lo hiciera con la Magda vaya y pase, porque nos queremos. Pero esta... aaah! ¡Otre vez y ahora viene derecho a... Jajá. Mi primera erección espiritual! Y si yo intentara extender el alma de mi brazo? Aaasssí. ¡Sí! Lo sentí extenderse en algún lugar que no será este pero.. hasta aquí llegó la sensación y ahora... Los dos brazos hacia adelante con los dedos buscando las sensaciones que anuncian un contacto. Eso!
Acababa de sentir que el conjunto de sensaciones que correspondían a las yemas de los dedos de la mano derecha estaban adquiriendo una distribución semejande a la superficie de una esfera blanda pero consistente y tibia... forrada tal vez por una membrana semejante a una tensa piel de mujer mulata. Enseguida las sensaciones correspondientes a las yemas de la mano izquierda imitaron las mismas informaciones aunque refiriéndose a otra esfera forrada de piel que simétricamente y a la misma altura se encontraba a la izquierda de la primera.
¡Qué bella simetría!
Pero lo principal fue comprobar que no le había mentido. Era mulata. .. Tenía una simbreante cintura... buenas caderas y unas piernas de mi flor!

Manuel se entretuvo atendiendo esas cuestiones referentes a la anatomía y fisiología de los espíritus y olvidó por completo la situación en que se encontraba, tal vez confirmando lo que alguien había supuesto. Digamos alguna persona que tuviese interés en lograr que dejara de pensar en el posible modo de salir del actual encierro. Nada es imposible aunque pueda ser muy poco probable.