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jueves, febrero 07, 2008

470 TRAIDOR Y MALEDUCADO

Manuel se adelantó hacia la imagen del chivo cómo queriéndola interpelar con la mirada clavada en sus ojos.

-¿Qué ganarías aliándote con unos traidores?

Después de algunos chasquidos y el traductor recuperó el control.

-No quieras ser más sabio de lo que eres, muchacho. Hay dos cosas que te han de quedar claras. Yo soy el aliado natural de la humanidad que lucha contra la dictadura celestial desde los albores de los tiempos. Y traidor, ente nosotros, no hay más que uno... Es decir toda una estirpe: La de los Mandingas.

-Él nos ha ayudado mucho. Es nuestro amigo.

-¡Pamplinas! Acaso alguna vez a corrido serios riesgos por ustedes? Ah dejado por un momento de correr tras las piernas femeninas? De dormir y comer como un cerdo. De eructar y de meterse los dedos en la boca...?

-Nunca le hemos pedido algo de eso.

-Nosotros sí...

-¿Que no se metiera los dedos en la boca?

-¿Que te parecería si invitas a alguien a cenar y a tratar serios asuntos de una guerra en ciernes y...?

-...se mete los dedos en la boca.

-¡Claro, y eructa en tu cara y la de tus invitados venidos de todos los confines del universo y de todas las múltiples dimensiones...?

-Gente importante...

... y poderosa...

-Te parece una traición?

-Ja, se lo perdonaría si después hubiese cumplido con sus compromisos.

-¿Cuales compromisos?

La quieta imagen en la pantalla tomó movimiento y ubicación en un ámbito palaciego que parecía estar incendiándose. Era muy impresionante ver como las puntas de los bigotes del chivo se achicharraban rizándose en caracolitos. Su voz continuaba.

-El compromiso de poner todo el poder de los Mandingas a disposición de la Alianza Satánica.

Desde la rampa resonó el vozarrón de Mandinga que venía entrando.

-¡Eso es mentira!

Satán apenas parpadeó.

-¿Mentira? Tenemos las grabaciones holográficas verificada por todos los presentes..

La voz de Mandinga se estrechó levemente.

-¡Me engañaron!

Con una risotada teatral, la imagen se fue difuminando entre las llamas y por último desapareció. También las llamas.

Todos los ojos se posaron sobre el negro Mandinga quien de alguna manera temblaba en la búsqueda del modo de explicar aquel embrollo a un grupete de terráqueos ignorantes. No se iba a poner a dar lecciones sobre la conformación de asociaciones de dimensiones... Para decirles que no sólo hay muchos mundos simultáneos y colindantes, sino que muchos de ellos van camino a un inminente colapso, mientras otros perviven y se acrecientan sobre los despojos... Y que... En todos ellos, o en unos cuantos estamos nosotros, algunos de nosotros, o todos, contribuyendo con nuestros errores a la sumatoria de errores que va arrastrando el conjunto hacia el apunamiento y la muerte. Callejones sin salida en los que desempeñamos papeles, a veces, bastante diferentes que los de acá, pero tan convencidos como ahora de que esa es la única realidad. La real.

sábado, julio 28, 2007

356 ¿Quién Empuja a Quién?

Se sentó en la barranca de la cañadita como quién estuviese pescando mojarras por entretenerse y no para comerlas fritas ni para encarnar otros anzuelos más grandes. Se quedó sentado viendo en la penumbra de la noche los reflejos de la superficie del agua que iban y venían en concéntricos círculos plateados, que en eso se transformaban mágicamente las lucecitas que al otro lado de la laguna mostraban las casas del vecindario ahora que había vuelto la luz. Tiró unos palitos en silenciosa parábola, que se perdieron de vista, tragados por la noche, sin caer nunca o cayendo fuera de la zona de los reflejos que hubiera mostrado un cambio en los concéntricos. Tragados por la noche esa que se adentraba en un cielo y un espacio tal vez personales de un ser ignoto que se ha negado siempre a presentarse, dejándonos a merced de cuanto mentiroso anda por esas indefinibles dimensiones. El silencio era su estilo, para dejarnos pensar en paz o para confundirnos más y lograr que al fin seamos libres aún en contra de nuestra voluntad. Un silencio que de pronto no era tal, sino sólo el resultado de nuestra incapacidad de escuchar las claras voces con que nos está siempre hablando, al pedo y por joder, ya que no ha de ignorar nuestra sordera.

Necesitaba estar con la flaca en una cama. Sólo eso podía llenar ese vacío que se agrandaba cada vez las luces engañosas de la vanidad intentaban llevarle al país de la fantasía, dónde las cosas son más alegres que en una comedia musical de holywood y más claras y distintas que una lección de geometría. Esa tierra sin dolor donde la nieve cae siempre a través de los cristales del ventanal, un poco más allá del arbolito con las guirnaldas y los leños crepitando en el hogar. La flaca era el país de la verdad, esa verdad que se construye de la nada en apariencia, más allá de la apariencia. Y que sola se pronuncia a sí misma, sin necesidad de decir nada.

Después venía el tema de su responsabilidad como ¿conductor? O..

Sintió el aguijón doloroso de saber que cualquier título o adjetivo que se prestara para designar su condición, iba a ser siempre de su desagrado. ¿Por qué la gente necesitaría a alguien para decir que lo está siguiendo cuando en realidad es ella quien lo empuja al pobre tipo hasta que se cae por la barranca.

Se rió. Supo que era inútil romperse la cabeza con esa clase de problemas. Si había una cosa que tenía ya comprendido es que nunca las cosas se te van a presentar de forma que con un poco de observación puedas estar seguro de haber comprendido cómo son las cosas. Las cosas pueden ser así, de la forma que muchos indicios te están indicando pero…al mismo tiempo, si te ponés a mirar otros indicios que también están ahí, la indicación sería la contraria, con el mismo grado de convicción. Y ese argumento ni los curas se han dado cuenta de usar para probar que Dios existe. No se puede creer que las evidencias siempre estén jugando al empate! Así vamos derecho a decir que Dios existe pero al mismo tiempo no existe, Tenemos buenos argumentos para las dos cosas y entonces esa ha de ser la verdad. Que existe pero no existe. Que no existe pero existe, tal vez en otro sistema de dimensiones que nosotros no podemos percibir, ni los del otro mundo tampoco. De dimensiones y de formas del pensamiento dentro de las cuales algo puede existir y no existir al mismo tiempo.

Uno de los palitos apareció cayendo sobre el contraste de un reflejo grande haciendo enseguida clic en el centro del círculo plateado que ya se formaba creciendo. Era una respuesta.

(Esta es una historia continuada. Sería aconsejable leerla desde el post n. 1)