miércoles, octubre 21, 2015

986, Un pequeño salto

 Magda, que había estado callada casi todo el tiempo, ahora quiso saber si aquello del tiempo a lo ancho le ocurría de continuo, si sería capaz de darles un ejemplo de como estaba sintiendo ahora eso de las líneas del tiempo paralelas.

-Ja- exclamó Abelardo- puedo intentarlo si quieren, pero...

En eso apareció Mandinga con sus risitas. Se consiguió un taburete y se sirvió té en la tasa de Ana cuando ésta bajó las pestañas afirmativamente.

-Claro que podés, Abelardo, Jaja, y si no yo te ayudo...

Pero Abelardo ya estaba hablando.

-...cercana sería una línea en la que yo en vez de decir lo que dije hubiera dicho simplemente que no me sentía capaz de dar ese ejemplo. Lo pensé y de alguna manera visualicé esta otra posibilidad, incluida la imagen de la puerta que se habría y entraba Mandinga, Me pareció mejor esa línea porque la otra parecía conducir a un agotamiento del tema y, por extraño que les pueda parecer a ustedes, que Mandinga, quién igualmente venía por la vereda, siguiera de largo sin abrir la puerta ni venir a servirse en la taza de esta muchacha en vez de ir a la cocina a buscar otra!

Mandinga otra vez se rió.

-Yo venía tratando de adivinar dónde se encontraban. Me había supuesto que tal vez habrían llegado al pueblito de Van Gogh que hay un poco más adelante. Un pequeño pueblo con calles empedradas donde se encuentra el clon de aquel cuadro del café y los billares alucinantes. Cualquier turista hubiese hecho eso... Pero no estaba seguro hasta que ese pequeño "ja" de Abelardo llegó a mis oídos y comprendí, mejor dicho vi, que en la línea de tiempo más cercana estaban ustedes adentro de esta casa tomando te con Abelardo. Hice ese salto y acá estoy, jaja.


 
Publicar un comentario en la entrada